
Mukesh vive al servicio de la Energía Universal. Su atención está puesta en los demás, con la intención de facilitar la apertura del corazón espiritual, donde habita la fuente de toda sanación. Sus necesidades personales son muy reducidas. El dinero recaudado en las meditaciones colectivas y las consultas individuales permite cubrir sus gastos de viaje y su vida diaria, y sobre todo continuar apoyando a las personas más desfavorecidas de India. Es especialmente cuidadoso con el destino de los dones que recibe, consciente del valor que tienen y del uso que se les da.
La misión de Mukeshanand es enseñar a los buscadores a conectar con la energía de su propio corazón. Su propósito es ayudarles a liberarse del estrés físico y mental, y acompañarlos para que se conecten con su poder divino y encuentren su estado natural de felicidad. Para ello, viaja varios meses al año por Europa (Francia, Suiza, Gran Bretaña, Alemania), Estados Unidos y Oriente Medio (Dubái), donde organiza retiros y veladas de meditación.