


«La tierra tiene música, para quienes saben escuchar». – Shakespeare
Mi mundo interior es una danza. El yoga entró en mi vida a comienzos de los años 90, cuando me formaba en danza egipcia. Aquella etapa me enseñó la suavidad y la humildad. Desde 1991 imparto clases de danza y yoga, y en 2001 fundé mi propia escuela, “La Luna – embodied arts”.
Descubrí mi corazón danzante a través del Tamalpa Life/Art Process, un espacio en el que arte, movimiento y poesía se encuentran en un intercambio vivo, abriendo sin cesar nuevas formas de celebrar la vida.
Mi estilo de yoga es libre, creativo y poco convencional. Se apoya en el flujo de Hatha-Vinyasa y en el Yin yoga, con numerosos elementos integrados en cada clase para que cada sesión se convierta en su propia danza. Vivo y enseño en sintonía con la naturaleza, las estaciones, los ritmos de la luna y la energía singular de cada lugar en el que comparto práctica.
Como instructora de Pilates formada por Body Arts and Science International, y como docente que también forma a profesores de Pilates, aporto un sólido conocimiento de anatomía a mis clases de yoga. Me encanta cantar y, junto con mis cuencos y mi tambor, creo una atmósfera especial cuando enseño.
También me he formado en sanación chamánica y trabajo ritual. Todo fluye, y todo está conectado con todo lo demás: esa es la intención que llevo a mi enseñanza.
Cuando no estoy viajando, doy clases en Kelkheim/Taunus.