
Natalia es una facilitadora y artista luminosa, cuya presencia aporta calidez, creatividad y alegría a nuestro centro. Su sonrisa, siempre cercana, y su forma de recibir a cada persona ayudan a crear desde el primer momento un ambiente sereno, acogedor y lleno de confianza.
Su sensibilidad artística se refleja en las pinturas que decoran las paredes del espacio. Inspiradas en sus propias visiones con ayahuasca, estas obras aportan profundidad y significado al entorno, transmitiendo de forma íntima la esencia de la experiencia. Además, Natalia desempeña un papel fundamental en las ceremonias de ayahuasca, acompañando a los participantes con orientación y apoyo constante durante todo el proceso.
Fuera de ceremonia, dedica su tiempo al cuidado de las pequeñas lianas de nuestra plantación de ayahuasca, a las que atiende con la misma entrega y delicadeza que imprime en su arte y en su labor como facilitadora.