
Niamh aporta a su trabajo la perspectiva y la sensibilidad de una psicoterapeuta acreditada, ofreciendo un acompañamiento cuidado y reflexivo a cada persona.
Con 6 años de experiencia como terapeuta, Niamh es psicoterapeuta plenamente acreditada por la IACP. Acompaña una amplia variedad de dificultades que pueden presentarse en terapia, entre ellas ansiedad, ataques de pánico, depresión, ideación suicida, duelo, pérdidas, problemas de pareja, cuestiones de género, sexualidad, baja autoestima, abuso sexual infantil, autolesiones y trauma en sus distintas manifestaciones.
Además, ha desarrollado su labor en contextos de atención social y comunitaria. Durante 10 años trabajó principalmente con niños en acogida estatal y con sus familias en entornos residenciales, elaborando planes terapéuticos adaptados y apoyando a los equipos de trabajo en su implementación. También cuenta con experiencia junto a personas solicitantes de asilo, personas que han pasado por el sistema penal y profesionales afectados por el trauma vicario derivado de su trabajo.
En 2012 obtuvo una licenciatura con honores en Applied Social Studies. Más adelante completó un diploma de posgrado en Psicoterapia Humanista e Integrativa en Turning Point Institute, obteniendo su titulación en Cork University College. Niamh se graduó en 2017 y alcanzó la acreditación completa como psicoterapeuta con la IACP en 2020.
Actualmente está cursando un máster en Psicoterapia Integrativa para Niños y Adolescentes con ICCP. Su formación complementaria incluye talleres sobre prevención del suicidio, abuso sexual infantil, el impacto de las redes sociales y el bullying tanto online como offline. Asimismo, ha realizado formación adicional en intervención terapéutica en crisis, trauma adverso y sus efectos en la persona, y gestión de conductas desafiantes.
Su enfoque terapéutico es integrador y se nutre de distintas corrientes para ofrecer a cada cliente el apoyo que mejor se ajuste a sus necesidades. En su práctica puede incorporar elementos psicodinámicos, gestalt, psicósíntesis y TCC, aunque su base es principalmente humanista. Para ella, el papel de la terapeuta consiste en acompañar a la persona, explorar qué enfoque encaja mejor y comenzar siempre desde el punto en el que se encuentra. Desde ese espacio seguro y de apoyo, puede desplegarse un proceso terapéutico único para cada individuo.