
Nicholas se unió al equipo de Soltara en 2022 y ha dedicado su vida al aprendizaje y al servicio dentro de la tradición de sanación Shipibo. Su profunda compasión abarca a personas de todos los orígenes, forjada por una vida vivida en distintos lugares y por experiencias personales de superación de desafíos importantes. Su vínculo con el mundo vegetal comenzó en la infancia, en las montañas rurales del norte del estado de Nueva York, donde pasaba su tiempo haciendo snowboard, pescando, cazando y cultivando un huerto. Esa relación con la naturaleza siguió creciendo en Colorado, donde empezó a cuidar activamente plantas medicinales y a aprender de ellas.
Con el tiempo, este camino lo llevó a valorar de forma profunda la importancia de encarnar la sabiduría que estas plantas pueden enseñar. Nicholas volvió hacia sí mismo para acompañar su propia sanación emocional y ancestral a través de la medicina vegetal africana Iboga, dentro de la antigua tradición Missoko Bwiti. Su proceso personal de sanación lo inspiró a formarse para sostener a otras personas, y ese compromiso se convirtió en el centro de su vocación de servicio. Más adelante, la vida lo llevó a la montaña Chirripó, en Costa Rica, donde se enamoró de la ayahuasca mientras pasaba tiempo en su centro de medicina local. Valora la construcción de comunidad, la mentoría y la participación en encuentros ceremoniales de distintas tradiciones. Nicholas siente una especial pasión por crear un espacio de apoyo para la recuperación de adicciones, y sigue dedicado al estudio continuo del potencial humano, las tradiciones de medicina vegetal y los caminos terapéuticos para el crecimiento personal.