

Con más de 20 años de trayectoria como músico y bailarín, Nick aporta una sensibilidad muy afinada a la relación entre sonido, movimiento y bienestar. Su recorrido se ha nutrido de años de observación, práctica y una curiosidad constante, junto con un compromiso sostenido con el aprendizaje a través de músicas y culturas de todo el mundo. Todo ello da forma a una mirada cercana, humana y abierta, capaz de conectar con personas de distintos orígenes y tradiciones.
Para Nick, la música es un lenguaje universal que puede tender puentes, transformar la energía y favorecer instantes de verdadera presencia. A lo largo de su camino artístico ha comprobado, de primera mano, la rapidez con la que la música influye en el cuerpo, la mente y las emociones. Quienes participen encontrarán un espacio acogedor para vivir la música no solo como arte, sino también como una experiencia compartida de expresión, conexión y escucha profunda.