
Nacido en el norte de Irlanda y criado en Liverpool, Nick Prance lleva más de 20 años viviendo en Escocia. Su trayectoria profesional se ha desarrollado en el ámbito de la salud mental en el Reino Unido, donde trabajó primero como enfermero psiquiátrico y más tarde como terapeuta cognitivo-conductual. En paralelo, se formó para el ministerio ordenado en la Iglesia Anglicana y finalmente fue ordenado.
Más adelante dejó esa etapa para pasar tres años en la isla de Iona, colaborando con la Comunidad de Iona en la organización y desarrollo de programas para personas que llegaban en peregrinación y retiro. Durante ese tiempo, además, pasó a formar parte de la comunidad.
Tras abandonar Iona, Nick se tomó un año sabático que había pospuesto durante mucho tiempo y viajó ampliamente, incluida una vivencia profundamente significativa en la Antártida que transformó su mirada. Desde entonces, ha dejado tanto la Iglesia como la Comunidad de Iona, se ha retirado del trabajo a tiempo completo y ha abrazado una forma de vida más sencilla, centrada en el presente.
En la actualidad, Nick guía peregrinaciones y talleres, recorre los paisajes salvajes y hermosos de Escocia, ve demasiado deporte, toca la guitarra y sigue aprendiendo de la naturaleza y de sus cuatro nietos pequeños, llenos de vida.