
Pensador y alma curiosa. Un detective de aquello que permanece oculto, para ayudar a traerlo a la luz.
Psicólogo clínico, sexólogo, hipnoterapeuta y terapeuta EMDR para trauma y TEPT. Facilitador de preparación e integración psicodélica, además de acompañamiento terapéutico.
Mi nombre es Nicolás Jaramillo y mi camino empezó mucho antes de mi recorrido profesional. Crecí en un hogar multicultural, donde siempre observaba e intentaba comprender los porqués y los cómos detrás de las dinámicas intrapersonales e interpersonales, así como su impacto en la vida de las personas. Esa inquietud me llevó a estudiar y graduarme como psicólogo clínico, y también a iniciar mi propio proceso de sanación y comprensión de mis traumas y del TEPT. Un camino de expansión hacia mí mismo y hacia la comprensión de los demás.
En ese recorrido trabajé con niños y adultos de distintos contextos socioeconómicos y culturales, y adquirí experiencia atendiendo casos de salud mental severa en un hospital psiquiátrico de mi país natal, Ecuador. Desde entonces, he continuado con mi práctica clínica.
También me formé y me gradué como sexólogo clínico y educativo, hipnoterapeuta clínico —especializado en parestesia, anestesia, hipnopediatría, disociación, regresiones, entre otros procesos—, terapeuta EMDR para trauma y TEPT, terapeuta bioenergético, sexological bodyworker, masajista y facilitador de grupos. De cada una de estas disciplinas y métodos fui construyendo una forma nueva e integral de abordar mi trabajo, así como mi crecimiento personal, ya que no solo he sido estudiante, sino también paciente y practicante de cada una de ellas.
Trabajar con la sexualidad abrió para mí una puerta fundamental, que nutrió cada aspecto de mi vida. Al atravesarla, comprendí que va mucho más allá del sexo, el placer, los afectos, los vínculos humanos o sus tabúes: tiene que ver con el movimiento y la expresión de la vida —y, por su conexión, de la muerte y la transformación— en cada uno de nosotros. La sexualidad y las medicinas de plantas ampliaron mi vínculo con el espíritu y con la vida de formas que ni siquiera podía comprender con la mente; fue como si se cayera una venda y, de pronto, pudiera ver, sentir y respirar la vida de otra manera.
Hoy continúo aprendiendo sobre salud mental y psicodélicos desde una mirada científica y también desde las culturas ancestrales, así como sobre sus usos terapéuticos y rituales, y por supuesto sobre sexualidad desde una perspectiva integrada.
Me dedico, con mucho respeto, gratitud, curiosidad, flexibilidad y cuidado, a compartir mi conocimiento y experiencia, y a caminar junto a otras personas ya sea enseñando, facilitando grupos y procesos de integración, talleres, retiros y, por supuesto, profundizando en sesiones de terapia integral. He descubierto que, cuando alcanzo a ver y tocar el alma de alguien, algo de esa persona también me toca a mí. Y por eso me siento, para siempre, humilde y agradecido.