
Desde el principio he estado muy vinculada al proyecto NONNA. Aunque sigo activa en la escena cultural de Berlín, apoyo a Johanna en la organización y en el proceso de reservas de nuestros retiros. También me encanta compartir mi pasión por la peluquería y aportar una energía fresca a quienes me rodean.
Practico yoga con regularidad desde 2013 y, como una de las primeras alumnas de Johanna, la he acompañado en muchos retiros, no solo sobre la esterilla, sino también formando parte del equipo de cocina. Gracias a NONNA descubrí un auténtico amor por cocinar y la libertad de probar nuevas creaciones. Preparar platos llenos de color y reunir a las personas alrededor de una misma mesa me llena de alegría.
Para mí, la comunidad es fundamental, y encuentro la felicidad en el tiempo compartido con amigos y familia. NONNA me ha ofrecido un trabajo muy satisfactorio y un amplio espacio creativo, y mi proyecto más reciente es un huerto de verduras.