
Con una presencia cercana y enérgica, Nula Clark transmite una forma de enseñar yoga muy enraizada en la práctica y en la experiencia personal. Su vínculo con esta disciplina nació a partir del movimiento, pero fue durante el confinamiento cuando descubrió con mayor profundidad todo lo que podía aportar: calma, claridad y sostén para el bienestar físico, emocional y espiritual. Esa vivencia marcó un antes y un después e impulsó su formación, completando tanto su certificación de 200 horas como su entrenamiento avanzado de 300 horas en Vinyasa, Rocket y Yin yoga.
Además de su recorrido en yoga, Nula trabaja también como coach y atleta de CrossFit, lo que le permite entender esta práctica como un complemento muy valioso para otras disciplinas deportivas. Sus clases combinan atención plena, respiración y una dosis equilibrada de reto y juego, creando un espacio dinámico y accesible. A ello suma referencias a la filosofía del yoga, invitando a cada alumno a llevar lo aprendido fuera de la esterilla y a cultivar una forma de vivir más compasiva y serena.