
Su herencia combina raíces sirias y canadienses francesas.
Durante la última década, las plantas maestras y las comunidades que las cuidan han marcado de forma decisiva su camino. Las experiencias psicodélicas le han acompañado en el proceso de sanar una depresión crónica y la ansiedad social, al tiempo que le han ayudado a convertirse en un padre, pareja y miembro de la comunidad más presente.
En el centro de su labor hay una intención clara: sembrar pequeñas semillas de amabilidad y compasión al servicio de un mundo más armónico, basado en una conexión auténtica entre las personas y con la red viva que nos sostiene.
Co-fundó la Psychedelic Association of Canada. Además, pasó siete años codirigiendo Good Kind, una agencia de estrategia y diseño al servicio de organizaciones con conciencia social, donde colaboró en iniciativas vinculadas a la justicia climática, la equidad social y los derechos indígenas.
Afronta a cada persona y a cada instante como una oportunidad de aprendizaje, avanzando por la vida como un alumno entregado. Su mirada está influida por el budismo, el hinduismo, el sijismo, el zen japonés, el chamanismo indígena de las plantas y las prácticas contemporáneas de mindfulness.
Entre las voces espirituales que siguen guiándolo se encuentran Pema Chödrön, Adyashanti, Alan Watts, Jon Kabat-Zinn y Paramahansa Yogananda.
Sus prácticas de integración unen cuerpo y espíritu a través del kirtan, el yoga, el trabajo corporal, la música, la danza extática, la creación artística, el juego y el contacto con la naturaleza.