
Mi camino en el yoga comenzó en 2014 y, desde entonces, esta práctica se ha convertido en una parte esencial de mi vida cotidiana. En 2018, mientras cursaba mi máster, empecé a impartir clases y descubrí lo gratificante que resulta compartir este conocimiento con otras personas. Desde entonces, me he dedicado por completo al yoga, profundizando de forma constante tanto en mi práctica personal como en mi manera de enseñar.
Mi experiencia incluye:
Además de mis conocimientos técnicos, aporto un estilo de enseñanza positivo, paciente y cercano. Mi objetivo es crear un espacio acogedor e inclusivo en el que cada alumno se sienta cómodo explorando su práctica y avanzando hacia su máximo potencial.