
Amante. Dador alegre y sensible. Soñador optimista y empático. Servidor juguetón.
Guardián y músico del espacio sagrado de ceremonia.
¡Hola! Soy Pierluigi Minicozzi y sueño con vivir en el paraíso aquí en la Tierra. Para mí, ese camino empieza por encontrar la paz dentro de nosotros mismos.
En el punto más alto de mi plenitud terrenal, un problema de salud apareció de forma repentina y me llevó a replantearme mi vida. Empecé a escuchar a mi corazón y comprendí que la senda que había elegido ya no me daba alegría. Entonces la magia de la vida se abrió ante mí y me enseñó a darme permiso simplemente para ser.
Como Hansel y Gretel, siguiendo las migas de pan que me guiaban de vuelta a casa, comencé a explorarme a través de distintas técnicas y tradiciones, redescubriendo partes de mí en el camino. El yoga me recordó que somos Espíritu encarnado y que cuidar y equilibrar el cuerpo es esencial para nuestro bienestar. Las plantas sagradas, con su sabiduría, me enseñaron con una guía suave pero firme que el servicio es una parte inseparable de quien soy.
Las enseñanzas essenas y las técnicas para trabajar en los planos sutiles me hacen sentir al Creador viviendo en mí y en todas las cosas. Mi misión es servir al Espíritu con todo el amor que pueda reunir, y deseo que este sueño pueda compartirse con tantas almas como lo sientan.