
Desde 2018, Ponleu ha ido profundizando en su comprensión del yoga y en los beneficios que puede aportar. Al principio, compaginar la práctica con un trabajo a jornada completa no resultaba sencillo, y hubo momentos en los que llegó a pensar que no merecía la pena dedicarle tiempo. Con el paso de los años, sin embargo, comprendió que esa idea era equivocada. Lo que realmente necesitaba era paciencia, disposición para explorar el sentido más profundo de la práctica y constancia.
Mirando atrás, percibe cuánto ha cambiado todo. Gracias a una práctica regular, ha experimentado numerosos beneficios positivos, y sigue integrando el yoga en su vida cotidiana como una forma de reflexionar sobre las experiencias y las situaciones a medida que surgen. En sus palabras, el yoga ha tenido un impacto real en la comunicación y le ha ofrecido las mejores soluciones para afrontar y resolver problemas. Considera importante transmitir este mensaje y entender que el yoga no se limita a la postura o al asana. También tiene que ver con aquello que haces con atención, conciencia, calma y serenidad: conocerte a ti mismo y estar preparado para practicar sin distraerte por quienes te rodean.
Lo que más le inspira a seguir practicando y compartiendo yoga con sus alumnos y con la comunidad en general es la alegría que siente al ver sus sonrisas y sus rostros en paz desde el inicio hasta el final de la clase.