
Con solo 19 años, Putri aporta una energía fresca y una amabilidad natural al equipo de Ubud Goddess Retreats. Su sonrisa luminosa y su calidez hacen que cada persona se sienta bien recibida desde el primer momento, creando una atmósfera cercana y agradable en el retiro. Es una presencia serena y constante que cuida con esmero los pequeños detalles que marcan la diferencia en la experiencia diaria.
Entre sus tareas, Putri se encarga de preparar mesas con belleza y de ayudar a que el servicio del desayuno transcurra con fluidez y orden. También se asegura de que nunca falten flores frescas, un toque delicado que contribuye a un entorno tranquilo, armonioso y lleno de inspiración. Su forma atenta de trabajar y su espíritu servicial reflejan un compromiso auténtico con el bienestar de los huéspedes. Gracias a su dedicación, cada mañana comienza con comodidad, belleza y una sensación de calma muy especial.