
Rachel cuenta con una amplia trayectoria acompañando a mujeres en momentos vitales de gran transformación. Como asistente de matrona, su labor se centra en generar un entorno de seguridad, cuidado y confianza para quienes dan a luz en casa, respetando siempre la sabiduría natural del cuerpo. Su forma de trabajar se apoya en la compasión, la escucha y la convicción de que la sanación profunda puede florecer cuando una persona se siente verdaderamente sostenida.
Desde hace más de una década, facilita un círculo mensual de mujeres, un espacio constante y sagrado para la conexión, la reflexión y la presencia compartida. También ha colaborado en festivales infantiles en Floyd, llevando a ese contexto la misma calidez y sentido de comunidad que definen su práctica. Amante de la naturaleza y licenciada en Ciencias Ambientales, Rachel integra Reiki y Terapia Craneosacral en su trabajo, ambas presentes en el retiro para ofrecer una experiencia de bienestar más completa y restauradora.