
Rama recorre el camino del Tantra con una intención muy clara: despertar la transformación y ampliar la manera en que las personas se relacionan con el espíritu, la encarnación y la libertad. Para ella, el Tantra no es una meta que alcanzar, sino una forma de vivir; un regreso a la libertad natural que ya habita en cada ser.
Su sendero espiritual se abrió primero a través del Ayurveda, la ciencia de la vida, que la introdujo en un profundo ciclo de purificación, equilibrio y sanación. Esa tradición transformó su comprensión del cuerpo, la mente y la energía, y se convirtió en la base de la sabiduría que hoy comparte. Gracias a ella, descubrió las verdaderas claves del equilibrio, la longevidad y el rejuvenecimiento: no solo vivir más tiempo, sino vivir de manera saludable, armónica y gozosa en cada etapa de la vida.
Antes del Tantra, Rama siguió la senda de una yoguini tradicional, entregando años a la práctica disciplinada y a una sadhana constante. A través del autocontrol, la autoindagación y la trascendencia, llegó a ser la yoguini que alguna vez había imaginado. Sin embargo, cuando surgió la pregunta: “¿Y ahora, qué hay más allá?”, la puerta hacia el Tantra se abrió de forma natural.
Donde el yoga refina, eleva y trasciende, el Tantra recibe, une y expande. El yoga la condujo hacia la luz; el Tantra le enseñó a descansar en la totalidad, integrando tanto la luz como la sombra. Ese despliegue se convirtió en una continuación de su viaje espiritual y en la esencia que hoy transmite a sus estudiantes.
Rama también es una madre entregada, y ese rol está bellamente entretejido en su camino. Durante años, sus alumnos cerraban cada YTT con el cariñoso canto “Mama Rama”. Muchos la describían como portadora de la energía de Durga: fuerte, protectora y profundamente sostenedora. Ese amor compartido también formó parte de su hija, Talya, cuyo nombre significa florecer. La maternidad profundizó la devoción de Rama y amplió la compasión que ofrece en sus enseñanzas.
Hoy, Rama vive y enseña desde el encuentro de varias tradiciones de sabiduría: la claridad del Ayurveda, la disciplina del Yoga y la libertad espaciosa del Tantra. Su intención es sencilla y firme: guiar a quienes buscan hacia la liberación interior, la encarnación consciente y una vida vivida en armonía con todo lo que es.
Su labor está arraigada en la transformación, la libertad y un amor profundo por la vida. Su viaje comenzó con el Ayurveda, la práctica que inició su proceso de purificación, equilibrio y sanación profunda. Años de disciplina y compromiso en el camino yóguico la condujeron de manera natural al Tantra, la senda de la totalidad y del ser. Reconocida por su presencia nutritiva, semejante a Durga, Rama encarna a la vez fortaleza y compasión. Comparte principios atemporales de armonía y equilibrio, guiando a sus estudiantes hacia la libertad interior y un bienestar radiante.