
Su nombre shipibo es “Ranin Besho”, que significa “Mujer de sanación”. Nació en la comunidad de Nuevo Jerusalem de Shesheya y es madre de cuatro hijos y abuela de tres nietos. Actualmente, dos de sus hijos trabajan con dieta y aprenden el arte de sanar con ayahuasca.
Proviene de una familia de medicina: su abuela fue una curandera muy reconocida. Desde los 8 años, Rebecca veía llegar a muchas personas enfermas en busca de ayuda. Fue testigo de cómo atendía desde mordeduras de serpiente con resina de árbol hasta diversas dolencias, entre ellas cáncer, problemas hepáticos y otras enfermedades. Rebecca la acompañaba y colaboraba recogiendo las plantas necesarias para cada tratamiento.
Aquellos primeros años le dieron un conocimiento profundo de la farmacia del bosque. Su abuela siempre la animó a recordar todo lo que aprendía para que, algún día, pudiera transmitir esa sabiduría a las siguientes generaciones. Cuando su abuela falleció, Rebecca tenía 18 años. Desde entonces, ha seguido aplicando lo aprendido para apoyar el bienestar de sus hijos y familiares.
Con el tiempo, muchas personas han acudido a ella en busca de ayuda por distintas inquietudes, desde problemas de salud leves hasta casos más serios, así como desafíos en sus relaciones. Le apasiona trabajar con las plantas para acompañar a otros y posee un amplio conocimiento sobre cómo utilizar la extraordinaria farmacia del bosque.