
Originario de Inglaterra, Richard decidió establecerse en Lituania por amor, y desde entonces ha dedicado su trayectoria a compartir el aerial yoga con pasión y experiencia. Enseña esta disciplina desde 2011 y también forma a otras personas que desean aprender y convertirse en instructores de aerial yoga. Su enfoque combina técnica, sensibilidad y una presencia cercana que inspira confianza desde el primer momento.
Para Richard, el aerial yoga es una puerta de regreso a un estado natural de felicidad, relajación, creatividad y libertad de movimiento. En sus clases, los participantes pueden esperar una experiencia envolvente y serena, pero también llena de espontaneidad, estímulo y espacio para explorar el cuerpo con mayor ligereza. Su amplia experiencia aporta una guía sólida, ideal para quienes buscan relajarse profundamente mientras descubren nuevas posibilidades en su práctica.