
Tras завершar su aprendizaje como chamán en 2010, a los 24 años, Roger López Silvano ha seguido un camino sereno y profundamente comprometido. Quienes lo conocen suelen describirlo como una persona reservada, de pocas palabras en la vida cotidiana; sin embargo, en el espacio ceremonial su presencia adquiere otra dimensión, especialmente durante las ceremonias de Ayahuasca, donde su vínculo con el trabajo se percibe con claridad.
La Chacruna y la Ayahuasca han sido compañeras constantes en su trayectoria, reflejando una dedicación sostenida a la medicina tradicional de las plantas y a la práctica espiritual. Su manera de acompañar está marcada por la experiencia, el respeto y una relación íntima con la medicina, creando un entorno propicio para la introspección, la apertura y el trabajo interior.
Quienes participen pueden esperar un ambiente de calma, enfoque y cuidado por el espacio ceremonial, ideal para vivir una experiencia profunda y contenida.