
Madre. Devota de la voz enraizada. Guardiana de lo nutritivo y protectora de la vida. Cuidadora del cuerpo.
Guardián y música del espacio sagrado de ceremonia.
Mi relación con la voz llegó por azar, pero ese encuentro terminó dándome una certeza profunda sobre el propósito de mi vida. Con el tiempo he comprobado que, al unir técnicas y metodologías corporales y vocales con las emociones, la voz alcanza un punto vibracional en el que todo puede suceder: la transformación y liberación de quien canta o emite sonido, y también la apertura y receptividad de quien escucha.
Nací en 1976 en Ceuta, España, y crecí en Tetuán, Marruecos. Comencé a cantar en el coro de la iglesia. Poco después, el profesor de música convenció a mis padres de que estudiara canto, porque tenía una afinación extraordinariamente precisa. Mientras me impregnaba de esa cultura, empecé a formarme en música y en el trabajo con el cuerpo.
A los trece años me trasladé a Málaga, España, en 1989. Allí estudié en una escuela de música, donde aprendí a respirar y a fortalecer el diafragma. Dos años más tarde aprobé las pruebas de acceso e ingresé en el conservatorio.
Siempre quise ser monja, hasta que comprendí que podía servir a los demás sin serlo. La vida me ofreció la oportunidad de trabajar durante diez años con pacientes con VIH. En 1999 me gradué en pedagogía.
En 2000, mi camino me llevó a Senegal para aprender canciones tradicionales de distintas maestras y maestros. Gracias a ese largo recorrido de aprendizaje, desarrollé una comprensión profunda del cuerpo y de su relación con diversos estilos musicales. Ese conocimiento aporta riqueza, conexión y libertad a todo lo que expreso cuando canto. Mis influencias son árabes, flamencas, líticas y africanas.
En 2004, cuando vivía en Madrid, vendí mi coche, compré una furgoneta, me llevé a mi perro y mi música, y me mudé a Ibiza sin conocer a nadie. Hasta hoy sigo viviendo en esta maravillosa isla.
Gracias a mi capacidad para llevar, compartir y conectar mi voz con distintos ámbitos y estilos, mis creaciones y colaboraciones forman parte de performances, rituales y propuestas musicales muy diversas. Entre ellas destacan Heart Ibiza de Cirque du Soleil, espectáculos de flamenco con la compañía Teresa Rojas, eventos de la productora Ritual Ibiza y creaciones junto a Bedouin, Paax Tulum, Be.lanuit y John Kintar.
Otra de mis pasiones es mi labor como luthier del instrumento vocal. Desde ese lugar acompaño y asesoro a cantantes, bailarines, actores y personas con patologías vocales, apoyándoles en su preparación, recuperación, mejora y puesta en escena.
En 2005, las medicinas sagradas llegaron a mi vida a través de amistades. Cuatro años después, en 2009, me puse al servicio por primera vez en una ceremonia guiada por Dr. Josep Maria Fábregas. Entonces comprendí que podía servir y cantar, mis dos grandes amores. Junto con la maternidad, son la expresión más clara de lo que vine a hacer a este mundo y a esta vida.
Amo cantar para otras personas, cuidarles y acompañarles con mis canciones y mi presencia. Siento de verdad que mi canto es medicina. Cuando estoy presente en una ceremonia, puedo percibir lo que necesita cada persona y cómo mi voz puede aportar luz en esos momentos de oscuridad que atraviesan.