
Nacida en Ruanda, Rose Uwineza vivió una pérdida inmensa a los seis años, cuando perdió a sus dos padres durante el genocidio contra los tutsis de 1994. Creció en distintos orfanatos, y su camino estuvo acompañado por el apoyo de la iniciativa solidaria One Dollar Campaign, a través de la Fundación Imbuto, que le brindó la oportunidad de acceder a una beca y completar su formación académica.
Su primer contacto con el yoga llegó gracias a las clases impartidas por la Fundación AZAHAR dentro de la One Dollar Campaign. Aquella experiencia despertó en ella una profunda inspiración, que la llevó a realizar una formación de 200 horas para profesorado con Africa Yoga Project en Nairobi, Kenia. En la actualidad, Rose trabaja como profesora de yoga en AZAHAR Rwanda, compartiendo una práctica que se convirtió en una parte esencial de su propio proceso de sanación y crecimiento.