
Crecido en la tradición shipibo, cerca de Pucallpa, Rosendo Marin López porta un legado cultural y espiritual forjado a lo largo de décadas de práctica entregada. Durante más de 30 años ha participado en ceremonias de ayahuasca, aportando una presencia serena y una conexión auténtica con este camino sagrado. Su labor está profundamente vinculada a la sanación, y destaca especialmente por la forma en que interpreta los icaros en shipibo, generando una atmósfera que invita a la relajación, la apertura y la confianza.
Quienes se unan a sus ceremonias encontrarán un espacio sostenido con cuidado, sensibilidad y un fuerte respeto por la tradición. Su canto acompaña a los participantes para que puedan adentrarse con mayor plenitud en la experiencia, permitiendo que la ceremonia se desarrolle con profundidad y conexión. La presencia de Rosendo ofrece la oportunidad de acercarse a la sabiduría viva de la cultura shipibo de una manera sincera y memorable.