
Sabina descubrió el yoga en 2012, después de varios años especialmente difíciles conviviendo con depresión y ansiedad. Su primera clase de Iyengar tuvo un impacto inmediato y, desde ese instante, supo que había encontrado algo verdaderamente valioso. Con el tiempo, exploró Hatha, Vinyasa y hot yoga, hasta que en 2014 conoció el DRU yoga, con el que sintió una conexión instantánea. De esta práctica aprecia su enfoque suave y, al mismo tiempo, potente, así como su capacidad de adaptarse a absolutamente cualquier persona. Sea cual sea la constitución física, el nivel de forma o las limitaciones corporales, siempre existe una manera de ajustar la práctica a las necesidades individuales. No hace falta retorcerse como un pretzel para sentir los beneficios del yoga.
Con una inclinación natural por ayudar a los demás, Sabina sintió el llamado de compartir la transformación que el yoga había generado en su propia vida. Completó su formación como profesora de yoga en 2017 y, más tarde, la formación de profesora de meditación en 2020.
El yoga también le abrió la puerta a otras prácticas que apoyan su bienestar. En 2018 realizó un curso de practicante de gong y, en 2020, una amiga le presentó Access Consciousness Bars. Una sola sesión provocó un cambio tan profundo y acompañó tanto su proceso de sanación, que decidió formarse para poder compartirlo con otras personas. Hoy también enseña esta poderosa herramienta.
Access Bars sigue ayudando a Sabina a vivir una vida alegre y libre de depresión. Incluso en momentos complicados, ahora atraviesa los periodos bajos con mayor rapidez y se relaciona con las emociones difíciles con más facilidad.
Le entusiasma poder ofrecer estas hermosas herramientas que han transformado su vida de manera tan profunda.