
Con más de diez años de experiencia docente, Samantha ofrece una forma de enseñar cuidada, cercana e inclusiva, pensada para acompañar a cada persona en el punto en el que se encuentre en su camino de bienestar. Tras completar su formación de 200 horas en Chicago en 2014, desarrolló su labor en estudios de Chicago, San Diego y Nueva York, consolidando una práctica basada en la conexión, la accesibilidad y la atención consciente.
Además de yoga, Samantha está certificada como facilitadora de breathwork y sound healing. En sus clases suele integrar somatic experiencing, meditación guiada y frecuencias sanadoras, creando una experiencia envolvente que invita a conectar cuerpo y mente de forma profunda. En sus baños de sonido, las cuencas de cristal y la respiración se combinan para favorecer una sensación de calma, claridad y restauración.
Su enfoque sereno, su sentido del humor suave y su presencia acogedora hacen que tanto quienes se inician como los yoguis con experiencia se sientan acompañados, relajados y plenamente incluidos.