
Nacido en Lima, Sebastian conoce de cerca las exigencias y condicionamientos de la vida urbana. A través de la medicina vivió una transformación profunda, dejando atrás patrones limitantes y descubriendo su verdadera vocación: sanar a través de la música. Desde 2014, ha dedicado su camino al estudio con maestros Shipibo, a las tradiciones de Ayahuasca y a senderos de sabiduría de los pueblos nativos de Norteamérica.
Vision Quester y Sun Dancer, continúa aprendiendo mientras comparte desde la humildad. Para Sebastian, la música es una forma de oración. Sus viajes sonoros transformativos combinan distintos instrumentos para crear un espacio que invita a despertar el espíritu y abrirse al autodescubrimiento. Como guía local, ofrece no solo acompañamiento ceremonial, sino también una conexión auténtica con los lugares sagrados y la cultura de su tierra. Su propósito es ayudar a otros a recordar su propia luz.