
En el sentido de Dharma con D mayúscula, esta enseñanza remite a una vida entregada a principios eternos de integridad impecable, vivida en armonía con la Naturaleza y con nuestra Fuente Sobrenatural. Cuando se escribe sin mayúscula, dharma alude a una participación plena en los procesos, protocolos y cadena de mando de una comunidad, realizada con el “Haji! Spirit”: la disposición a dar un paso más y trabajar por encima de lo esperado cuando hace falta, como una entrega incondicional al Amor.
Brahmachari:
Un Brahmachari es alguien cuya conciencia se ha fundido con Brahman, lo Absoluto, y que por ello ha quedado libre de deseo, miedo, apego y puntos de referencia materiales. Una persona así encarna de manera natural el celibato, la sencillez y la soledad interior.
Satsang:
Son encuentros meditativos en los que se comparten las enseñanzas más elevadas. Shunyamurti también ofrece orientación en formato de preguntas y respuestas, ayudando a abordar los asuntos más sutiles y difíciles del corazón.
Teleológico:
Este término se refiere a información, energía o cambio no lineal que aparece como si los efectos de acontecimientos futuros influyeran en el pasado, y que se experimenta en el presente como fenómenos extraordinarios, sincronicidades, cualidades emergentes impredecibles u otras manifestaciones sorprendentes. La fuente de tales fuerzas también puede existir más allá del tiempo cronológico, en dimensiones superiores de lo Real.
El proceso de no-proceso:
Dado que el despertar es instantáneo, y llega con el reconocimiento de que uno nunca estuvo realmente atrapado en el sueño, sino participando en su creación, cualquier intento de convertir el despertar en un proceso forma parte del propio sueño y no tiene nada que ver con el Despertar.
Lo Real:
Cuando se habla de lo Real, salvo que se especifique lo contrario, se entiende como lo Supremo Real. Lo Supremo Real no aparece; la apariencia no es Real. Todo lo que aparece está vacío de existencia verdadera. No hay cosas reales. Todos los fenómenos son temporales, dependientes y reducibles a una función de onda de la conciencia. El mundo no existe de manera independiente de la conciencia. No hay materia ni mundo material. Todo es conciencia. La conciencia pura es Presencia: nada, no objetiva, más allá del espacio y del tiempo. Todo lo que aparece en la Presencia, o para la Presencia, es una emanación de la Presencia, aunque no es diferente de Ella. Este es uno de los sentidos de la no dualidad.
Lo Real también es un término usado en el psicoanálisis lacaniano. En ese contexto, lo Real es el aspecto de la apariencia fenoménica que resulta abrumador, traumático o imposible. A esto se le llamaría Real Uno: un Real relativo, no el Absoluto. También existe un Real Dos, que consiste en el amor divino. El amor no es una apariencia, pero transforma la apariencia, mediante el reconocimiento de su Fuente, en una manifestación divina: una proyección de la Mente sublimemente bella de Dios como un cosmos holográfico fractal infinito. Real Tres es el Absoluto inmutable, más allá de toda concepción o imagen.