
El yoga entró en su vida durante la etapa escolar, cuando una profesora de educación física impartía clases con una dinámica muy cercana a esta disciplina. Desde entonces, el movimiento y su impacto en el cuerpo despertaron en ella una curiosidad constante, hasta convertirse en el camino profesional que eligió seguir. Se graduó en la VPU con una licenciatura en Educación Física, al mismo tiempo que competía como deportista profesional y formaba parte del equipo juvenil nacional de biatlón de Lituania. Más adelante, amplió su formación con un máster en deporte.
Aunque el yoga fue su gran amor desde la primera experiencia, a lo largo de su trayectoria también ha explorado y enseñado otras formas de trabajo corporal, como Pilates, PortDeBras y distintas prácticas de entrenamiento físico. Su recorrido le ha permitido presentar sus clases en numerosos congresos deportivos, eventos y formaciones, tanto en el extranjero como en Lituania.
Durante más de 15 años de trabajo en diversos clubes deportivos de Vilna, ha adquirido una valiosa experiencia acompañando a personas muy diferentes. Esa práctica le ha permitido observar cómo actúan en el cuerpo distintas disciplinas de fitness y ejercicio, y comprender aún más el efecto especial que el yoga tiene sobre el cuerpo y la mente.
En 2014 viajó por primera vez a India, una experiencia que marcó un antes y un después. Allí entendió que la práctica constante y el aprendizaje junto a profesores experimentados no solo aportan conocimiento, sino también una transformación profunda de la conciencia. Fue en India donde descubrió el Ashtanga yoga y su tradición, una fuente de inspiración decisiva para ella. Los maestros que conoció allí cambiaron su manera de entender el yoga, que dejó de ser únicamente una práctica física para convertirse en una parte esencial de su vida.
Desde entonces, ha regresado a India cada año para profundizar en su conocimiento, fortalecer su energía interior y seguir creciendo. Cada viaje le aporta nuevas herramientas, pero también el impulso de compartirlas con otras personas. Gracias a esa experiencia, transmite a sus alumnos la esencia del yoga con autenticidad y cercanía.
En 2018 encontró otra disciplina que amplió su horizonte: Contortion. Se trata de una clase para adultos que fortalece y entrena el cuerpo, ofreciendo resultados sorprendentes.
Para ella, lo más importante es que en sus clases las personas se sientan libres, sin miedo a probar ni a equivocarse. Su intención es explicar de forma clara y sencilla, creando una relación colaborativa con cada participante. Disfruta especialmente al ver no solo cambios físicos, sino también transformaciones internas: crecimiento, relajación y descubrimiento.
Se siente agradecida por los maestros que ha encontrado en el camino y por poder compartir esta experiencia con otras personas, observando cómo el yoga ayuda a descubrir no solo un cuerpo fuerte, sino también una paz interior profunda.