
Sophanmai conoció a Yogeswari en 2008, cuando crecía en un centro de acogida para huérfanos en Phnom Penh, un encuentro temprano que más tarde marcaría su camino. Algunos años después, inició su propia práctica de yoga y, en 2019, completó la formación de 200 horas para profesorado impartida por AZAHAR. En la actualidad, compagina su labor como recepcionista y profesora en el Centro AZAHAR de Phnom Penh.
Para Sophanmai, el yoga ha aportado un sentido más profundo y una nueva dirección a su vida. A través de su enseñanza, desea acompañar a los alumnos en la mejora de su calidad de vida y, al mismo tiempo, contribuir a una cultura de paz en sociedades en conflicto y posconflicto.