
Stefanie Haberman (RYT 500) llegó al yoga en un momento de gran cambio personal, encontrando en esta práctica una forma de recuperar equilibrio al pasar de una carrera corporativa a la maternidad a tiempo completo. Al comprobar cómo el yoga aportaba más calma y estabilidad a su vida, sintió el impulso de compartirlo con otras personas. Tras completar su formación inicial de 200 horas, profundizó en estudios centrados en yoga suave, adaptado y restaurativo, y más adelante obtuvo su certificación avanzada de 300 horas.
Stefanie imparte clases semanales de yoga suave y restaurativo, y también enseña módulos dentro de formaciones para profesorado de yoga adaptado y restaurativo. Su enfoque parte de una idea clara: el cuerpo, los pensamientos y los niveles de energía cambian constantemente, y la práctica debe acompañar esos movimientos. Busca ofrecer un espacio cálido y de apoyo, donde cada estudiante se sienta bienvenido, seguro y con confianza, sin importar su experiencia.
Fuera del yoga, Stefanie disfruta del jardín, del cuidado de sus dos perros y sus dos hijos, o de un buen libro para relajarse.