
Recibió el sannyas de Osho en 1976 y pasó más de una década viviendo y colaborando en la Osho Commune International. Durante ese tiempo, estuvo al frente del departamento de música y compuso piezas para las charlas diarias y las celebraciones de Osho, integrando sonido, presencia y devoción en cada creación.
Desde 1992, recorre el mundo compartiendo su amor por la meditación, la música y la celebración. Sus encuentros se distinguen por una atmósfera cálida y alegre, en la que la música, la danza y el canto se entrelazan de forma natural, abriendo un espacio propicio para el amor y el silencio interior.
Milarepa entiende su música como un reflejo de su vivencia de la meditación y el amor, una celebración de la vida aprendida junto a Osho. Sus canciones abordan temas universales y resuenan con quienes transitan el camino de la realización personal. Para él, estamos aquí para honrar el gran misterio de la existencia a través de nuestras canciones, nuestros bailes y el silencio del corazón, especialmente en un tiempo en el que ese mensaje cobra aún más sentido.