
Desde muy joven inició un camino de formación para convertirse en médico tradicional indígena, con certificación oficial del Gobierno de Colombia. Durante más de 15 años vivió en la selva, atravesando un proceso profundo de preparación y trabajando de cerca con las medicinas de la tierra para acompañar a personas con necesidades físicas, emocionales y espirituales.
Hoy reúne 25 años de aprendizaje transmitido por sus bisabuelos y maestros. Su guía principal fue el reconocido Major Taita Hipotito Muchuviddy, su padre, quien le abrió las puertas al conocimiento de la medicina desde la infancia y sembró en él una relación temprana con esta sabiduría ancestral.
Para él, la ayahuasca es mucho más que una planta: es un espíritu que se revela a través de su uso y nos invita a observar el camino de nuestra vida. Desde esa mirada, favorece una mayor conciencia del presente y ayuda a comprender con más claridad las razones detrás de las experiencias que nos han formado.