
Intelectual sereno y comprometido con lo social, capaz de tender puentes entre la academia y la medicina ancestral.
Médico tradicional, guardián y músico del espacio sagrado de ceremonia.
Mi nombre es Marco Tulio Muñoz Macanilla y soy médico tradicional del pueblo Kichwa de la Amazonía colombiana.
Nací el 14 de diciembre de 1972 en el Resguardo Indígena Cecilia Cocha, en Putumayo, Colombia. Provengo de una familia de médicos ancestrales y grandes sabedores. Mi padre, Taita Isaías Muñoz Caimito, fue un gran curaca de la cultura Murui (Uitoto) en Chorrera, Amazonas. Mi madre, Margarita Macanilla, pertenece al pueblo Kichwa de la región del río Napo, en Ecuador, y desciende de los Inca, reconocidos por su profundo conocimiento y sabiduría, llegados en tiempos de las caucherías, también llamadas Casa Arana.
Soy heredero de dos grandes linajes amazónicos, Murui y Kichwa, guardianes de los secretos de la naturaleza y de la vida espiritual, especialmente de la medicina de Ayahuasca o Yagé.
Tomé Yagé por primera vez a los cuatro años. Durante mi niñez y juventud, mi camino transcurrió entre la formación escolar y la práctica de esta medicina, guiado primero por mis abuelos maternos y por mi padre. Gracias a ellos pude comprender el legado dejado por nuestros ancestros: el cuidado de la ceremonia sagrada del Yagé, los cantos antiguos de sanación y el conocimiento de las plantas medicinales de la selva amazónica.
Tras el fallecimiento de mi padre, continué este sendero junto a mis hermanos, Taita Isaías Muñoz Macanilla y Taita Oliberto Muñoz Macanilla, dos grandes curacas y líderes de nuestra comunidad, reconocidos internacionalmente. Con ellos seguí aprendiendo, con la firme convicción de honrar siempre el linaje heredado con profundo respeto.
Durante muchos años he participado en encuentros locales organizados por las organizaciones indígenas de mi comunidad y del municipio de Puerto Leguizam. También he asistido a ceremonias, reuniones comunitarias, espacios culturales y danzas tradicionales de otros pueblos, como el Murui.
Desde 1983 he tomado parte en ceremonias con plantas medicinales en Colombia —Bogotá, Cali, Medellín y Neiva— y en Europa —Alemania, Holanda, Italia, Suiza, España, Lituania y Estonia—. Cada una de estas experiencias ha sido única y profundamente valiosa.
Asimismo, he apoyado el consejo universitario indígena de la Universidad Surcolombiana (USCO) de Neiva, en procesos de formación y motivación orientados a consolidar y recuperar los saberes y la cultura ancestral de diversos pueblos de la región colombiana.
En 2023 estoy finalizando mis estudios de derecho, con especialización en derecho laboral y seguridad social, en la Corporación Universitaria Republicana de Bogotá. Mi formación en la academia y en la medicina ancestral me ha permitido llevar a la sociedad un mensaje importante para la formación de nuevos liderazgos.
Mantengo el compromiso de fortalecer las organizaciones indígenas, la cultura, la autoeducación, los conocimientos ancestrales y la medicina indígena, especialmente la del pueblo Kichwa, resaltando la importancia de nuestra medicina sagrada para la sanación física, mental y espiritual de las personas, algo muy necesario en la sociedad actual.
Junto a un grupo de amigos realizo trabajo social a través del Yagé y otras medicinas ancestrales. Entre todos buscamos acompañar a jóvenes que atraviesan situaciones de adicción a las drogas. Las plantas medicinales nos han mostrado una gran eficacia en estos procesos, y eso nos impulsa a continuar con este compromiso social, especialmente con la juventud.
Fuerza, paz, amor, sabiduría, respeto, unidad y fe para seguir caminando.