
Su interés por el crecimiento personal y la paz auténtica la llevó al Salt Spring Centre of Yoga en 2024, primero como voluntaria de Karma Yoga y ahora como apoyo para recibir a las nuevas personas que llegan a este lugar tan especial. Mientras estudiaba educación infantil, desarrolló una profunda curiosidad por los ecosistemas comunitarios y por las formas en que podemos favorecer la paz a través de la manera en que elegimos vivir. En el Centre, las personas no solo practican juntas: también conviven, se conectan, crean y evolucionan en conjunto. Es un espacio de aprendizaje continuo, donde se ayuda a construir un entorno seguro para la autoexploración, una mayor conciencia y un movimiento compartido hacia la paz, tanto interior como en la comunidad más amplia.
Sus 3 intereses principales fuera del trabajo son pasar largos periodos en la naturaleza, explorar la música y bailar con libertad desde el corazón.
Lo que más valora del Centre es la comunidad de personas, cada una expresando la paz de una forma única. Formar parte de esa energía colectiva le resulta esperanzador, cálido y profundamente inspirador.