
Con raíces en la tradición chamánica de Siberia y enriquecida por los rituales auténticos de México, donde ha vivido durante la última década, Tati propone una forma de trabajo profundamente enraizada y llena de matices culturales. Su propuesta nace de la unión entre tradición, intuición y presencia, creando un espacio cuidado en el que bajar el ritmo y volver a conectar con una misma.
Con una manera de acompañar suave y compasiva, guía a las personas a través de distintos instrumentos, dejando que el sonido y la vibración sostengan procesos de relajación, calma y bienestar interior. Cada sesión se desarrolla con atención y delicadeza, invitando a dejar atrás el ruido cotidiano y a entrar en un estado más amplio, sereno y reparador.
El enfoque de Tati es cercano e inmersivo, ofreciendo una experiencia personal, envolvente y sostenida con sensibilidad de principio a fin.