
Quienes se sientan a su mesa suelen coincidir en que la verdadera magia de una comida está en el cariño con el que se prepara, y Tina transmite precisamente eso en cada plato. Con una habilidad especial para combinar los sabores locales de Nicaragua con nuestras propuestas de menú alternativo, da forma a recetas que resultan nutritivas, sabrosas y difíciles de olvidar, de esas que invitan a volver año tras año.
Durante tu estancia, disfrutarás de una cocina hecha con calidez, atención al detalle y una hospitalidad que se percibe en cada bocado. Su forma de cocinar refleja el espíritu del lugar: generoso, vibrante y lleno de corazón. Y si tienes la oportunidad de conocerla en persona, no te extrañes si uno de sus abrazos tan cálidos como famosos termina formando parte de tu recuerdo del viaje.