



Déjate envolver por una experiencia sonora diseñada para llevarte a un estado profundo de armonía y presencia. A través del gong, sentirás una vibración que evoca el sonido del OM, como un eco primigenio de la creación del universo. Las cuencos tibetanos del Himalaya acompañan este viaje con una resonancia envolvente que armoniza cuerpo y alma, mientras el tambor chamánico despierta cada fibra del ser, sacudiendo el letargo y devolviendo energía y vitalidad.
La sesión se completa con cuencos de cristal, un xilófono de sonido puro, la Sensula y las campanas Koshi, creando una atmósfera sutil y equilibrante. Cada instrumento aporta una cualidad distinta para favorecer la armonización de los sistemas internos y ofrecer una vivencia meditativa, profunda y restauradora.