
Uri aporta a la cocina una sensibilidad creativa y multidisciplinar, forjada a lo largo de toda una vida en contacto con el arte, la música y el diseño. El pequeño de dos hermanos, siempre ha sido el artista de la familia: primero a través de la pintura y la música, y más tarde ampliando su mirada hacia el diseño de producto y la gastronomía. Con el tiempo, su papel dentro del negocio familiar de restauración fue creciendo, al participar en la apertura y gestión de varios de los conceptos del grupo, hasta dar el paso definitivo hacia la cocina.
Durante los últimos siete años, Uri ha profundizado en estudios culinarios farm-to-table en el International Culinary Center de Nueva York, al mismo tiempo que ha adquirido experiencia en algunos de los restaurantes más reconocidos del mundo, como Noma, Ikoyi, Amass, Estela y Blue Hill. Su trayectoria une formación técnica y una marcada sensibilidad artística, dando lugar a una manera de cocinar cuidada, reflexiva y llena de intención, en la que cada plato refleja su visión creativa.