
Uniendo sensibilidad, compromiso y una profunda conexión con la naturaleza, Vanessa aporta a su labor una mirada poco común, en la que conviven dos vocaciones distintas pero guiadas por un mismo propósito: sanar y armonizar.
Como veterinaria con experiencia, ofrece un conocimiento sólido y una entrega sincera al bienestar animal. Su vínculo estrecho con el mundo natural y su respeto por todos los seres vivos la convierten en una cuidadora de confianza para la salud y el cuidado de los animales.
Su camino también la llevó al ámbito de las artes tradicionales de sanación. Como chamana, facilita ceremonias de Ayahuasca dirigidas por mujeres, vividas por muchas personas como una experiencia de transformación profunda y renovación espiritual. Su capacidad para sostener un espacio seguro y acompañar con calidez permite abrirse con confianza al potencial sanador de esta práctica ancestral.
Sus ceremonias destacan por su belleza y su fuerza, y transmiten una energía de esperanza y positividad. Vanessa cree en la conexión esencial entre cada persona y el mundo natural, y a través de su trabajo veterinario y chamánico ayuda a fortalecer ese vínculo y a despertar la propia capacidad de sanación.
Con Vanessa, cada paso del viaje se vive con atención, suavidad y cuidado.