

Me llamo Véronique Verlomme-Fried. Nací el 05 de julio de 1959 en Aix-Les-Bains, en la región francesa de Saboya. Mi camino en el yoga comenzó hace 29 años en Düsseldorf, cuando descubrí esta práctica durante el embarazo. Más adelante, decidí realizar una formación profunda como profesora de yoga para enriquecer mi experiencia personal desde una perspectiva filosófica y también pedagógica.
En aquella época, las opciones de formación eran todavía bastante limitadas y mucho menos variadas que en la actualidad. Por eso elegí una titulación BDY/EYU, que requería cuatro años de estudio y un total de 800 horas de enseñanza.
Mi enfoque se basa en las enseñanzas clásicas del Hatha yoga. La palabra Hatha procede del sánscrito y significa “poderoso”. Se trata de uno de los estilos más conocidos en todo el mundo. En clase, las asanas suelen practicarse con calma para desarrollar fuerza y flexibilidad, al tiempo que se favorece el equilibrio. El pranayama, o trabajo respiratorio, también ocupa un lugar esencial en la práctica. Prana hace referencia a la energía vital. Así, el Hatha yoga crea un equilibrio armonioso entre el esfuerzo físico y la serenidad mental.
Mis explicaciones son claras, precisas y profesionales. Animo a los participantes a practicar con alegría y sin una presión innecesaria por rendir. En su lugar, les invito a moverse con atención plena. Para mí, enseñar no es solo una profesión, sino una forma de acompañar e inspirar a los alumnos. Esa es, para mí, la esencia del yoga.
Practico yoga desde: 1990
Especializada en: Hatha yoga e Iyengar yoga
Formación: BDY y EYU
El yoga significa para mí: La oportunidad de alejarse del ritmo acelerado de la vida urbana y encontrar paz interior y equilibrio entre cuerpo, alma y mente. Como profesora de yoga, me alegra guiar a las personas en su camino hacia la atención plena, la salud y el equilibrio físico integral.