
Compañero leal y sonriente. Aprendiz entusiasta de la vida. Solucionador de problemas. Amigo del fuego sagrado.
Operations Manager. Abogado.
A comienzos de 2018 no me encontraba bien; no asumía el proceso de madurar, crecer y convertirme en adulto. Miraba con nostalgia mi etapa anterior. Ese invierno, mi hermano me invitó a un retiro de Ayahuasca y, como siempre me ha gustado probar cosas nuevas, acepté. Tras una noche muy dura, comprendí que crecer es algo bueno.
A partir de ese retiro, inicié un camino comprometido en el que viajar, las ceremonias de todo tipo, las lecturas, la meditación y la respiración pasaron a ser prácticas esenciales en mi día a día. Gracias a ellas pude entenderme mejor, adaptarme a los cambios constantes de la vida y encontrar objetivos y visiones más elevadas que dieron sentido a mi propósito.
Ese propósito está ligado a la legislación sobre medicinas de plantas, prácticas ancestrales y formas de sanación. Hoy, proteger las medicinas de plantas, defender el derecho de las personas participantes a elegir medicinas sagradas para sanar y luchar de manera pacífica y consciente por su regulación son los principales motores que me llevaron a formar parte de la familia Avalon.