


Las preguntas espirituales y la búsqueda de respuestas siguieron generando inquietud hasta que, en 2001, descubrí los cursos de Art of Living. Participé en ellos y, a partir de ahí, surgieron las prácticas espirituales. La mente se fue aquietando, creció la sabiduría y también la sensación de felicidad en la vida. Por cierto, los cursos continúan aún hoy. Los recomiendo: sin duda, todo mejora. Estoy muy agradecido al maestro Sri Sri Ravi Shankar por los cursos, las técnicas de respiración y las charlas de sabiduría.
Ante las circunstancias de la crisis de 2009, sentí que necesitaba abrir un espacio donde las personas pudieran fortalecerse físicamente, encontrar calma emocional y descansar. Así nació el Centro de Yoga, el 04.01.2010. Allí llegaron los gongs y los cuencos cantores. Poco a poco empecé a tocar, improvisar y crear distintas actividades. Desde entonces, el camino ha seguido así: yoga, gongs, fines de semana y consultas. Si la labor de mi vida ayuda a alguien, me alegra profundamente y me hace sentir bien.
Hoy en día, la vida plantea retos como el cansancio, la tensión y el estrés prolongado. Yo cuento con actividades que me ayudan a afrontarlos. Creo que es posible vivir con felicidad, ser una persona sencilla y buena, sonreír y amar.