
Crecido en el seno de la tradición chamánica amazónica, Walter aporta una presencia serena y enraizada, junto con un profundo respeto por las artes de sanación. Hijo del reconocido chamán Don Benigno, ha estado vinculado desde la infancia a la medicina de la ayahuasca y a una sabiduría transmitida de generación en generación.
En el centro, Walter acompaña las ceremonias con atención y cuidado, colaborando en la preparación de la bebida sagrada y contribuyendo a crear un ambiente acogedor para quienes participan. Su papel es fundamental para que cada experiencia se desarrolle con seguridad, comodidad y una contención adecuada de principio a fin.
Más allá del trabajo ceremonial, Walter también se ocupa del cuidado de la propiedad, velando por el mantenimiento de los espacios y las instalaciones con dedicación. Su versatilidad y su compromiso discreto lo convierten en una presencia muy apreciada en la vida diaria del centro.