
Conocida como Tatzimoi, “el ave que acompaña a las familias con su canto”, Yana Bartova es maestra y sanadora, con un camino enraizado en la sabiduría ancestral y la tradición sagrada. Originaria de la República Checa, pasó 10 años en México, donde se sumergió en la medicina, los temazcales, las danzas de luna y el canto sagrado, desarrollando un profundo respeto por el trabajo ceremonial y el poder sanador de la voz.
Tras una experiencia transformadora con la Ayahuasca, se trasladó a Sudamérica para seguir fortaleciendo su vínculo con la planta y acompañar a otras personas en sus propios procesos de sanación. Junto a su marido, Mira Jempe, guía ceremonias y espacios de curación por todo el mundo, compartiendo prácticas nacidas de la devoción, la presencia y la experiencia vivida.
En el valle de Vilcabamba, Yana fundó el Colectivo Agua de Mujeres, un espacio donde las mujeres pueden acercarse a las medicinas ancestrales, el arte y el canto. כיום vive con su familia en las montañas, ayudando a cuidar un santuario dedicado a la madre sagrada y ofreciendo gratitud por la sabiduría y la vida que sigue compartiendo.