
La trayectoria de este maestro comenzó en la biblioteca de su colegio, donde un solo libro despertó en él una curiosidad profunda por la sabiduría del yoga. A partir de esa primera inspiración, decidió formarse de manera académica en la tradición yóguica y fue enriqueciendo su práctica con el paso del tiempo. Su camino le llevó a Rishikesh, donde tuvo la oportunidad de estudiar con distintos profesores y de acercarse a estilos como hatha y ashtanga yoga.
Un momento especialmente decisivo en su evolución fue su vínculo con el Sivanand Ashram de Rishikesh, una experiencia que transformó por completo su visión del yoga. Desde hace muchos años, imparte hatha yoga tradicional con dedicación, autenticidad y respeto por la enseñanza clásica. Y, aún hoy, sigue considerándose alumno: continúa aprendiendo de varios maestros y afinando su comprensión a través del estudio y la práctica constantes.