
Desde muy joven, Yogesh Lee sintió una búsqueda profunda por descubrir la verdadera felicidad y, al mismo tiempo, acompañar a otras personas en ese camino. En 2013 se convirtió en discípulo de Paramhansa Yogananda y fijó su hogar en Ananda Village, donde su servicio ha seguido desarrollándose con dedicación y sentido espiritual.
A lo largo de su recorrido, ha colaborado en los Crystal Hermitage Gardens y también en el equipo de Ananda Meditation Retreat, además de apoyar la facilitación de retiros de fin de semana y sadhanas. En cada una de estas experiencias aporta una presencia abierta, libre y llena de devoción gozosa, creando un ambiente acogedor para quienes participan.
Con una actitud serena y alegre frente a las circunstancias de la vida, Yogesh entiende los desafíos como oportunidades para crecer. Su forma de compartir es cercana, práctica y cálida, lo que facilita una conexión auténtica. La amabilidad sincera que transmite invita a sentir una amistad divina que inspira, sostiene y acompaña.