
Nacido y criado en Rishikesh, Ankit Ji creció inmerso en un entorno marcado por la tradición yóguica desde muy pequeño. La influencia de su familia, de fuerte sensibilidad espiritual, junto con sus visitas a ashrams y el contacto con sabios, despertó en él una curiosidad profunda por el yoga y la educación védica, hasta convertirse en una vocación de vida. Siguiendo esa llamada interior, dejó su hogar siendo joven y comenzó a vivir en un ashram, donde los monjes fueron guiando y moldeando su camino de práctica y aprendizaje.
Quienes comparten tiempo con Ankit suelen describir la experiencia como enraizante y profundamente reparadora. Su forma de acompañar invita a bajar el ritmo, a respirar con más suavidad y a reconectar con uno mismo desde un lugar sereno. En Abhyantara, continúa transmitiendo el conocimiento acumulado a lo largo de años de estudio y práctica dedicados, ofreciendo una guía que une la tradición con la experiencia vivida.