




Disfruta de una semana profundamente renovadora junto a las profesoras certificadas de Iyengar Yoga Shannyn Joy Potter y Nancy Marcy, en un programa pensado para equilibrar la energía y favorecer un descanso real. Cada día incluye dos sesiones de yoga: por la mañana se trabajará con una práctica de asanas más activa, y por la tarde el ritmo se volverá más suave con yoga restaurativo y pranayama, creando un espacio de calma, amplitud y escucha interior.
Las clases se imparten en la shala más reciente del resort, equipada con muro de cuerdas y unas preciosas vistas al océano, un entorno inspirador para profundizar en la práctica con concentración y serenidad. Entre sesión y sesión, tendrás tiempo para relajarte o descubrir la zona con propuestas como senderismo, avistamiento de ballenas, una visita a petroglifos o un paseo por el mercado local. Se trata de un retiro íntimo, limitado a 20 participantes, y para asistir se requiere un año de experiencia en Iyengar Yoga o autorización de las instructoras.
Situada en lo alto de la costa, esta habitación combina con elegancia el confort con el encanto clásico mexicano. Los tejidos ricos y el mobiliario de caoba hecho a medida aportan una sensación cálida y atemporal, mientras que la distribución luminosa y aireada invita a bajar el ritmo y disfrutar del entorno con calma. Las puertas acristaladas de suelo a techo se abren a un balcón privado, donde las amplias vistas al océano se convierten en parte natural de la estancia.
En el interior, todo está pensado para favorecer el descanso: cuenta con una agradable zona de estar y un futón que puede transformarse en cama adicional si se necesita. Además, dispone de baño en suite con amenities naturales, un detalle sencillo que refuerza la sensación de bienestar y comodidad.
Ten en cuenta que estas habitaciones se encuentran en plantas altas y el acceso requiere subir escaleras. Para grupos más numerosos, existe un número limitado de suites Ocean View de dos dormitorios.
Diseñadas para ofrecer confort y personalidad, estas habitaciones invitan a disfrutar de una estancia tranquila rodeada de exuberante vegetación tropical. Cada una cuenta con una terraza privada con vistas al follaje, un rincón perfecto para relajarse, respirar con calma y reconectar con el entorno. En el interior, el ambiente puede presentarse en dos estilos bien diferenciados: una propuesta de inspiración mexicana, con muros de piedra natural y mosaicos pintados a mano, o una atmósfera mediterránea, luminosa y fresca, con ventanales de suelo a techo que dejan pasar la luz natural y la brisa.
Además, disponen de un amplio baño en suite con amenities naturales, un detalle que aporta un plus de bienestar a la experiencia. Situadas en la planta baja, resultan de fácil acceso gracias a unos pocos escalones o una rampa, por lo que también son una opción práctica para huéspedes con necesidades de movilidad. Por su diseño acogedor y su entorno sereno, son ideales para una estancia reparadora y relajante.
Este alojamiento, pensado para una o dos personas, invita a disfrutar de una estancia relajada y confortable, con vistas al jardín o a la selva. Su decoración, alegre y luminosa, combina textiles mexicanos de colores vivos con una estética sencilla y acogedora, creando un ambiente cálido en el que resulta fácil sentirse a gusto desde el primer momento.
El baño privado en suite está equipado con amenities de baño naturales, un detalle cuidado que acompaña la rutina diaria con un toque de bienestar. Estas habitaciones se encuentran tanto en la planta baja como en la tercera, y pueden elegirse con orientación hacia la selva o hacia el jardín, según el tipo de entorno que prefieras para tu estancia.
Ya sea en solitario o compartiendo espacio, es una opción práctica y agradable para quienes buscan comodidad, encanto y una conexión tranquila con la naturaleza.
Estas habitaciones tipo loft están pensadas para quienes buscan una estancia sencilla, amplia y cómoda, especialmente adecuada para familias o grupos de tres a cuatro personas en un formato de alojamiento compartido. En la planta inferior encontrarás una cama king o dos camas individuales, además de baño privado, mientras que la zona superior, accesible por una escalera de caracol, dispone de dos camas individuales. En algunas habitaciones, también se incorpora un futón adicional en la planta principal para ofrecer mayor flexibilidad.
Según la habitación asignada, las vistas se abren hacia los jardines o hacia la selva, creando un entorno natural sereno que acompaña la experiencia. Ten en cuenta que el altillo no se recomienda para niños menores de 5 años ni para personas con movilidad reducida. La ocupación mínima es de 3 personas, incluidos los niños.
Shannyn Joy Potter
Nancy Marcy

sáb, 12 dic – sáb, 19 dic