
La música ha sido un hilo constante en mi vida, presente desde que me despierto hasta bien entrada la noche. Era natural que ese amor me condujera a la voz del gong. Descubrí los gongs hace seis años y, desde ese momento, supe que algún día yo también tocaría gongs e instrumentos de percusión.
Tuve el honor de tocar el gong dentro del Viaje Iniciático, guiado por Claudia Jimeno en Egipto, y puedo decir que los efectos y vibraciones del gong son realmente mágicos. El sonido forma parte de nuestra vida desde el primer día de nacimiento y, cuando tomamos conciencia de cómo influye en nuestros estados —para bien o para mal—, empezamos a prestar más atención al espacio que nos rodea y a elegir sonidos que favorezcan nuestro bienestar.
Nuestras células vibran en respuesta a las frecuencias que nos envuelven. Los gongs son instrumentos de sanación sonora cuyas vibraciones ayudan a restablecer el equilibrio energético, con efectos beneficiosos sobre el cuerpo físico, mental y emocional.