

Originario de Santiago de Chile, Boris inició en el año 2000 su recorrido en el Ashtanga Vinyasa Yoga, sentando así las bases de una práctica y un estudio que se han mantenido vivos a lo largo de los años. Dos años más tarde amplió su formación hacia la terapia de masaje, profundizando en el masaje ayurvédico en Mysore, India, donde comenzó a integrar una visión más completa del bienestar.
Su vínculo con India se fue consolidando con sucesivos viajes, en los que continuó perfeccionando su experiencia en masaje ayurvédico al tiempo que seguía avanzando en su formación de yoga. Esta combinación de movimiento consciente y trabajo corporal le permite ofrecer un enfoque sereno, sólido y holístico, nutrido por una larga dedicación al aprendizaje.
Su trayectoria refleja una conexión auténtica con las tradiciones y un compromiso constante con la evolución personal, cualidades que aportan profundidad, sensibilidad y confianza a su labor como profesor y terapeuta.